viernes, 29 de diciembre de 2006

Navidad


Resulta un tanto polémico y transcendental el tema de la navidad. Llegan fechas en las que las personas cambiamos de forma de ser ya sea por pura tradición o por ilusión. Os quiero hablar de mi caso en particular. Jamás me gustó la navidad. No se si fué por una supuesta "falsedad" que en el ciudadano de a pie se podía sentir y oler a dos kilómetros; o quizás me sentía incomodo ante un determinado momento en el que al estar en la cola de un hipermercado, todo el mundo sonríe cual gilipollas satisfecho y cede, no gustosamente, su turno al compatriota que lleva menos artículos quedando de ese modo como "el espíritu navideño en persona".
Ahora bien, planteémonos una pregunta: ¿A qué se debe esa sonrisa? ¿Porqué este tipo parece estar tan ancho de felicidad? A mi no me apetecería sonreir en unas fechas en las que toca pegarse una paliza en la carretera, comprar por doquier a diestro y a siniestro, trabajar a contrarreloj y demás sacrificios que ahora no me apetece enumerar y que, a buen seguro, mi querid@ lector, conoce a la perfección. Pero esta persona no, quiere sonreir. Realmente no sabemos bien por qué. No seamos malpensados, es probable que nuestro afán de rebeldía ante lo establecido nos de lugar a detestar lo actual, el día a día... la tradición. Seamos sinceros. ¿ Es una mierda algo que nos convierte en mejores personas aunque sea un poquito? ¿ Realmente nos toca los huevos una fecha en la que se respira un ambiente apacible, y en la que vemos al típico "sieso" feliz como unas pascuas? ¿ Qué me decís de la lotería? ¿Tan mala es la ilusión que todos tenemos la noche antes al sorteo, en la que, inocentes de nosotros, pensamos cómo y en que exótico país derrocharemos la fortuna que, a muy seguro, será destinada a nosotros? Y lo más importante, ¿ Es sinceramente tan deplorable ver a las personas que realmente merecen la pena en nuestras vidas? ¿ Es tan malo ver a tu familia que casi nunca ves y que de repente se topan contigo y se nos alegran los corazones?
Queridos amigos, yo he sido la persona más amargada del mundo. Hasta hace 3 años, la nochebuena y el fin de año lo he pasado en mi casa sólo con mi perro Rufo y cenando una tostada con Philadelphia, sin un duro ni para comprarme un paquete de tabaco. Y ¿ sabéis porqué? Porque detestaba la navidad, mentía a mis padres para no ir a ver a los míos. Y ahora, no digo que me arrepiento porque esa actitud me llevó a pensar lo que hoy en día pienso, lamento haber dejado pasar esos días. Algo si es seguro, la humanidad va en declive, pero en estos días parece que la cuesta no es tan pronunciada al fracaso moral, repito "parece"; y mientras, al menos, lo parezca, ya es algo.

Jr


Feliz Navidad

No hay comentarios: